Cap. 1~Unos bombones
un tanto pícaros
Un día de primavera, iba de compras con una amiga, probándonos
y comprándonos todo lo que pillábamos y nos servía, claro. Así toda el día
hasta que nos dio hambre. Decidimos comernos una pizza entre las dos, hasta
aboyarnos, pero todavía teníamos espacio para un rico postre.
-Aish… ¿nos tomamos un Mc Cafés?
-Vale – nos dirigimos hacia el Mc Donald, que ese día por
suerte no había cola.
-Dos Mc Cafés de chocolate, por favor – le digo al chico,
que distraídamente contando el dinero, no me fijé en el pedazo de bombón que
nos atendía – dios – le susurro a mi amiga, ella me miraba con cara de asombro.
Ese bombón no se
comparaba con el Mc café ni con otro postre del mundo. Tenía el pelo castaño,
algo cachas, ojos negros rasgados, con una cara muy risueña y seria a la vez. Manos
suaves, me di cuenta cuando le di el dinero ¡ni el culito de un bebé!
-Aquí tienen ¡que aprovechen! – nos decía mientras guiñando
un ojo, nos entregaba el pedido.
- Gracias~ - dijimos a dúo.
Nos dirigimos hacia una mesa cerca del mostrador donde lo
podíamos ver perfectamente. Sin esperármelo, mi amiga me da una patada debajo
de la mesa.
-Aish… ¡que duele!
-Shh… mira – dijo susurrando y señalando con los ojos al segundo
bombón que salía del fondo.
-¡Que dos bombones! – dije ¿casi chillando?, creó que lo
chillé sin piedad ninguna, ya que se dieron cuenta y muy simpáticos, nos miran
y se ríen. ¿Se reirían de nosotras? ¿O les gustábamos también?
Al terminar, salimos y nos paramos de hablar de ellos.
-Menos mal que mañana volvemos, por cierto, ¿a qué hora
empieza la película?
- Vamos a ver
Nos dirigimos a las taquillas y miramos a qué hora empieza
la película “Infiltrado en clase”, película que se estrenaba y no nos la
queríamos perder. Más tarde decidimos irnos, estábamos demasiado cansadas así
que salimos del centro comercial y en 10 minutos llegamos a nuestra casa,
vivíamos en un pequeño apartamento al lado de la playa. Entramos, nos
cambiamos, hablamos un poco y nos dejamos dormir.
A la mañana siguiente, después de comer y descansar, fuimos a
darnos un baño en la playa y a las 6 ya estábamos duchándonos para ir al cine.
Nos preparamos y empezamos a caminar hacia el centro comercial. Entramos y no
pudimos evitar pararnos en la puerta para disfrutar del aire acondicionado que
chocaba en nuestras caras.
-Oh sí, que “gustito” – dijimos a la vez.
Nos dirigimos a las taquillas, compramos las entradas y
luego algo de bebida y unas golosinas.
-Queda media hora para que empiece ¿pasamos por el McDonald?
-Sin duda, necesito esa dosis de dulce en mi mirada- nos
reímos
Cap. 2~Bombones de
película
Entramos como excusa de que vamos al baño, pero miramos
alrededor y en el mostrador solo había una chica. Comienza la decepción,
salimos del baño y tampoco los vimos.
-Jo tía, no están
-Ya, me di cuenta ju- Nos sentamos en un banco al lado del McDonald-
que decepción –pero en un abrir y cerrar de ojos, los vemos a lo lejos,
dándonos codazos como locas por la emoción. No llevaban uniforme y estaban
mirando la cartelera del cine, así que tendrían día libre, iban muy monos, como
si tuvieran una cita con chicas
-Seguro que tienen novia – parecía que esperaban a alguien,
pero de repente, un dulce olor a hombre abría nuestras fosas nasales.
Tres hombres pasaban delante de nosotras, parecían modelos
de revista. Nos quedamos abobadas, sin parar de mirarlos, tanto, que no nos
dimos cuenta de que se dirigían a los otros dos hombres, que sin conocerlos ya
nos habían robado el corazón.
Compraron entradas también, pero no sabíamos que película…deseábamos
que fuera la misma que la nuestra pero de ilusiones se vive… ¡Ostia! Se
dirigían a nosotras, pero no, pararon en seco, nos vieron y se sentaron en el
banco que se situaba al lado nuestro. Por un rato, evitamos mirarles ya que
ellos no hacían sino mirarnos y hablar entre ellos. Quedaban menos de diez
minutos para que empezara la película, así que entramos a la sala, pasando
delante de ellos muy tímidas. Cogimos el sitio que nos correspondía y ¿¡Como
puede ser!? Esos hombres entraron detrás nuestra sin que nos diésemos cuenta y
encima se sientan justo detrás, era algo incómodo la verdad, pero bueno, empezaron
los anuncios y no podíamos hacer nada. Y de repente, dos hombres, uno a mi derecha
y otro a la izquierda de mi amiga, se habían sentado con nosotras .
-Hola – susurraron - ¿les molestamos?
-H-Hola, no, no pasa nada- nos moríamos por dentro – ¿sois los
chicos del McDonald no?- ¿Por qué digo cosas sin sentido?-.-
-Sí jaja- se ríen
tímidamente- Yo me llamo G.O –dijo el que se sentaba al lado mío - y él es Seungho
-Encantada, María y Esme – señalando a la vez que decía el
nombre.
-Encantados, oye que ya empieza- y se quedan ahí, como si
nada, dejando a los otros tres hombres “solos” o eso parecía, porque me había
virado una de las veces y estaban muy bien acompañados.
Cap. 3~Bombones con
sorpresa
Acaba la película y salimos. Ellos se reunieron con los
otros y de repente…
-Ey, chicas, ¡esperen! – gritaban por nosotras- ¿Se iban sin
nosotros?
-Jajaja no, claro que no
-Jajaja seguro…por cierto, que mal educado yo, estos son Mir,
Joon, Thunder, sus chicas y estas son María y Esme
–Encantadas- nos dignamos a saludar con las manos algo
vergonzosas.
-Bueno, ¿qué les pareció la “peli”?
-Muy divertida, me reí lo más que pude jaja
-Sí me di cuenta, que no parabas de reírte- parecía que se
reía de mi- pero tienes un sonrisa muy mona
-mm…gracias
-Oye tengo hambre – dice Seungho
-Pues vamos a comer, ¿vienen chicas?
-V-vale
-Oye nosotros nos vamos- dicen el resto
-Chao, cuídense.
Nos dirigimos al famoso restaurante que pertenece a un
cantante coreano(Se7en). Entramos y pedimos ramen. Al acabar, pidieron soju y al cabo
de un rato ya iba haciendo efecto y estábamos bastante contentos. Sin darnos
cuenta, habíamos sido invitadas y salimos de ahí.
-¿Viven juntas?- dice uno
-Sí
-¿Lejos?- dice el otro
-No, es por aquí cerca
-Les acompañamos
-No, no pasa nada, tranquilos- me empezaba a tambalear
-En este estado es mejor que las acompañemos
-pero…
-Shh, insisto.
Al cabo de un rato y unos tambaleos… Íbamos abrazados
-Vale, es aquí
-¿Viven al lado del mar?- dicen emocionados
-Sí, como verán
-¡Que guay!
-Jaja Bueno, gracias por la cena- les decimos tímidamente-
vayan con cuidado- dijimos entrando- Adiós~
-Buenas noches- contestan sonriendo, alzando una mano, con
la otra en el bolsillo y retrocediendo para desaparecer de nuestra vista.
[…]
A la mañana siguiente, nos preparamos y decidimos ir a la
playa. ¡Pero que coincidencia! Ellos estaban tomando el sol con sus bellos
cuerpos que brillaban como si de un Cullen se tratara, a causa del aceite
corporal que se habían echado por todo el cuerpo. Nosotras, muy pícaras, nos
pusimos al lado, dejando las toallas y los bolsos, parecía que estaban
durmiendo plácidamente, ni cuenta se dieron de nuestra presencia. Planeo algo
con mi amiga y nos dirigimos al agua.
Cap. 4~Dulce chapuzón
Nos metemos poco a poco, mojándonos pero sin pensar nos
tiramos de cabeza
-Que buena está ¡eh!
-Venga una carrera- me reta mi amiga
-Jo, sabes que no me gustan pero bueno tú lo has querido.
Empezamos a nadar hasta una boya que había a pocos metros de
donde estábamos antes. Llegamos a la vez, así que se considera como empate, nos
reímos y nos tomamos un reláx hasta que llega la hora del plan. Volvemos a la
orilla, saliendo lentamente y vemos que aquellos no se habían movido ni un pelo
¡qué vagos!, pero es hora de la aventura. Me puse cerca de G.O y mi amiga de
Seungho y a la de tres… ¡AGUA VA! Empezamos a escurrirnos encima de ellos. Se
levantan rápidamente, y hacen como que van a por nosotras pero se lo pensaron
mejor y no hicieron nada
-Chicas malas-dice G.O mientras se toca el torso quitándose el
agua que le había caído pero paró al verme que se me estaba cayendo la baba al verlo asi- nos vengaremos- sonríe
ampliamente
-Que miedo- le dije riéndome
Nos acostamos hasta relajarnos, la verdad que el día estaba
tranquilo y el tiempo perfecto. Estábamos tan bien que nos percatamos de que
los chicos se habían ido a dar una ducha, pero cuando me doy cuenta se dirigían
hacia nosotras.
-Oye, ¿les apetece comer algo? Íbamos a comprar algo ahora
-No, gracias
-Bueno, ustedes se lo pierden-dicen alejándose- por cierto, ¡échenle
un ojo a nuestras pertenencias, porfa!
-¡Sí, tranquilos!
Después de un rato...¡ZAS! La venganza comienza. Nos
levantan en peso y corriendo nos tiran al agua. Pero no se van, se tiran con
nosotras, llegando a abrazarnos, sólo se me ocurre corresponderle
pasando mis brazos alrededor de su cuello, pegando cuerpo con cuerpo,
terminando con un leve beso…salado. Me hacía llegar a las nubes y era un simple
beso…no me quería ni imaginar lo demás.
De repente, nos separamos como si de un chispazo eléctrico
hubiera recorrido nuestro cuerpo. Nos miramos y nos reímos por que miramos a los
otros y…¿QUÉ ERA ESO?¿MI AMIGA ATRAPADA POR UN PULPO?¿DOS BABOSAS? Seguimos
riéndonos, acercándonos otra vez.
-Se están picando-dice G.O, dejando caer que quería otro
beso
Le miré pícara,
provocando que me agarrara por la cintura y mordiéndose el labio inferior,
se acercaba a los míos, dándome un beso y creando otras chipas pero esta vez
eran de amor. Salimos agarrados de la mano, y al llegar a las toallas, él me da
una bolsa, nos habían comprado unos bocadillos, después de todo teníamos
hambre, se lo agradecimos con unos pequeños besos y empezamos a comer. Luego
les hicimos unos masajes para recompensar porque los habíamos mojado, luego
recogimos todo y nos fuimos.
Cap. 5~Dulces besos
Nos despedimos y cada uno se fue a su casa, pero no sin
antes decidir que hacíamos esa noche y decidimos ir a dar una vuelta. Entramos
al apartamento y nos preparamos. Después de ducharme, peinarme y maquillarme, me
puse un traje negro con unas cholitas, estábamos cerca del verano y las noches
empezaban a hacer cálidas. Acabamos de prepararnos justo cuando tocaban el
timbre.
-Vooooy~- Abro la puerta, acompañada de mi amiga, que tenía
en mano los bolsos, y se nos cayeron las bragas al vernos muy bien vestidos y
cada uno con una rosa en la mano. Nos las dan con unos dulces besos.
-¿Ya están listas?
-Sí, acabamos justo ahora- les dije cerrando la puerta y
guardando la llave- Vamos
Empezamos el paseo por la pequeña avenida, sacándonos fotos
y disfrutando del gran paisaje y de la compañía. Nos comimos un helado y
mientras hablábamos nos dirigíamos a un parque que por suerte, también estaba
vacío, pero Seungho y Esme no querían entrar en la arena y se fueron por otro
lado. G.O me sube al columpio, me empuja pero de repente para.
-Jo, sigue- le digo, pero
ya lo estaba parando él con la mano- ¿por qué me paras?
-No me gusta que me des la espalda - dice mientras se
acuclilla delante de mí, tenía pinta de que era una escusa.
-Tonto- me boto sobre él para abrazarlo, pero perdemos el
control y me caigo encima de él, rozándonos los labios y notando la respiración
acelerada por la tonta caída.
-María- me dice sonrojado
-¿Te puedo comer, bombón?- le interrumpo y él se ríe, eso lo
había calmado.
-Si puedes jaja- así que se limitó a acercarme más a él con
su mano en mi nuca, dándome un dulce beso de los que él solo sabe dar y no
había probado en mi vida- ahora que me entra la curiosidad…¿por qué me dices lo
de bombón?
-Porque eres mi bombón que da dulces besos
-Jajaja- para de reír lentamente, mirándome- María…me gustas
-Y tú a mí, bombón.

